El Uróboro de la sociedad actual

El Uróboro de la sociedad actual

Abres el celular y te pega de repente en la cara: un video anti redes sociales (o un artículo). Te habla del detox tecnológico, de recuperar tu tiempo, la productividad, tu atención. Te sientes motivado. Descubres la fuente de tu miseria: ese maldito celular, esas putas redes sociales y el algoritmo. Tienes a los enemigos bien ubicados y ahora, finalmente, puedes destruirlos. Pero… ¿qué harás con todo ese tiempo que ahora has desbloqueado? ¿Trabajar más… quizá? Maldita sea.

Y aquí empieza el espiral de los que poco a poco saben más. Porque quizá, si ya te topaste con el video anti redes sociales o el artículo que te salva del doom scrolling, también te habrás encontrado con información que va en contra del consumo, que critica esta sobreexigencia constante, que habla de la lentitud como respuesta y de la muerte de la productividad.

Ahora tu cerebro se debate: ¿no podría el doom scrolling ser la respuesta ante el trabajo? ¿No sería el trabajo la respuesta contra el doom scrolling? ¿De qué lado estás: del pudrimiento cerebral o del enriquecimiento de los dueños de tu tiempo?

Solo que todo es más complejo que eso. Porque ese doom scrolling también alimenta a la máquina. Es un descanso disfrazado de consumo. Y me dirás tú: “Se trata de encontrar un descanso libre de consumo”. ¡Bien aquí, pequeño cabroncete! Lo has resuelto. Puedes ir al parque, a caminar, a leer un libro en la biblioteca, admirar las aves y la naturaleza.

The best things in life are truly free
Singing birds and laughing bees
“You’ve got me wrong”, says he
“The sun don’t shine in your TV”

Story of an Artist, Canción de Daniel Johnston

Pero si cometes ese error romántico —al menos en México u otras partes de Latinoamérica— te encontrarás con otro pequeño problema. A veces no existen ni caminos decentes para caminar, los parques están en mal estado, las bibliotecas tienen pésimas selecciones de libros y las aves solo van a cagar en tu cabeza. Y las probabilidades de tener un trabajo que te permita esas condiciones de vida son bajísimas.

Nunca les pagan a los esclavos lo suficiente
como para que puedan ser libres,
solo lo necesario para que sigan vivos
y regresen a trabajar.

Fragmento de la Carta de Charles Bukowski a su editor John Martin

Pasada esa etapa, probablemente quieras ser un revolucionario y destruir el sistema. Ya te diste cuenta de que todo está mal y que hay que rehacer la sociedad entera. La esperanza vuelve a asomarse. La burguesía es la culpable. Derrocar al gobierno y a los ricos es la solución. Pero no es tan sencillo. El hambre te alcanzará. El mundo seguirá. Antes de iniciar una revolución, tu cartera ya estará vacía.

A estas alturas, la resignación y la impotencia se harán presentes. Volverás al inicio. Trabajarás. Y en tu tiempo libre mirarás el celular. Hasta que otro video anti redes sociales te prometa, otra vez, que esta vez sí vas a ser libre.

PAÍS LECTOR
ES UNA
SIMULACIÓN